martes, 21 de abril de 2015

Baja de letras evidencia foco del gobierno en la competitividad

En las últimas dos semanas, el rendimiento promedio de las letras de regulación monetaria medido por el Itlup de Bevsa se redujo casi un punto porcentual (a 13,4%). Al mismo tiempo, el dólar en Uruguay aumentó su valor 4%. La relación entre un hecho y el otro definitivamente existe. La pregunta sin responder es si esto se dio o no porque el gobierno buscó primar la competitividad por encima de la promesa de llevar inflación al centro del rango (5%) en un plazo de 18 meses. 

Las licitaciones de letras de las últimas semanas tuvieron niveles altos de monto emitido, propuesto y también de adjudicación. Pero el Banco Central, en lugar de repetir lo que venía haciendo para mantener el mercado “seco” de pesos, cortó con tasas más bajas, pudiendo quitar mayor liquidez del mercado. 

Mantener la economía “seca” en pesos va de la mano con lo que el regulador viene anunciando de aplicar una política monetaria contractiva. De esta manera, evita una mayor presión sobre los precios y presiona la cotización de la moneda estadounidense. 

Pero con el paso del tiempo, con la inestabilidad que trajo Brasil, la Unión Europea y las expectativas de desaceleración de China –entre otras variables–, unido a que los precios de las materias primas bajaron, se quitó presión sobre la inflación. Es decir, un escenario que reafirma las expectativas de un nuevo año de desaceleración de la economía uruguaya, parece haber torcido los intereses del gobierno. 

La baja de tasas parece ser una señal en ese sentido. El gobierno parece haber elegido darle más competitividad y dinamismo al país, en lugar de cuidar la inflación. Para el economista Ignacio Munyo, de la Universidad de Montevideo, la baja en las tasas es una “señal leve”, de que el objetivo de inflación planteado por el presidente Tabaré Vázquez fue dejado de lado. Una señal mucho más fuerte, dijo,es que ANCAP haya comunicado que no bajará los precios de la nafta. 

En tanto, Mariano Sardáns de FDI Internacional, explicó que el gobierno está dejando escapar al dólar porque la inflación le da espacio para hacerlo. Y, en pos de reactivar una economía que se enlentece, prima variables dinamizadoras de la economía. 

En tanto, un analista de un banco privado señaló que lo que está sucediendo responde a la abundante liquidez en pesos que hay en el mercado. Dijo que confía en el objetivo fijado en el último Comité de Política Monetaria (Copom) –que tuvo lugar hace dos semanas– que ratifica que la intención es mantener una política contractiva y que una de las prioridades es cuidar la inflación. 

Consultado sobre por qué motivo entonces el BCU no quitó más pesos del mercado con el objetivo de estabilizar el dólar, respondió que el “circulante es una variable que no es fácil de controlar”. 

Por otro lado, el experto consideró que es esperable que el Banco Central vuelva a intentar retirar pesos del mercado con mayor decisión, en vista de lo sucedido en las últimas semanas. Esa puede ser una explicación a la moderación que tuvo el valor del dólar ayer y en los últimos dos días de la semana pasada (-0,5%). La última vez que el Itlup sufrió una caída similar –en enero de este año– el dólar tuvo un alza rápida similar a la de las semanas pasada, de poco más de 3%. 



  • El dólar encontró nuevo piso en $ 26, según analistas de mercado

  • Bonos uruguayos se vuelven más atractivos en la actual coyuntura

Argentina perdió atractivo como destino para los turistas locales

Fortalecimiento de la moneda del vecino país y el alza de precios desestimuló a los uruguayos

El número de los uruguayos que viajó al exterior se redujo en el primer trimestre del año respecto a igual período del año anterior. Esa caída se debió a un menor número de turistas locales que viajaron a Argentina, el principal destino elegido por los uruguayos. El encarecimiento del país vecino para el bolsillo local estuvo detrás de esa decisión. En cambio, el debilitamiento del real y del euro abarataron destinos como Brasil y Europa, lo cual se tradujo en un incremento de los viajeros uruguayos a esos mercados.

En el primer trimestre de 2015 fueron más de 625 mil los uruguayos que viajaron al exterior, de acuerdo a cifras del Ministerio de Turismo a las que accedió El Observador. Ese número supuso una caída de 3,8% respecto a igual período de 2014.

La caída en la cifra de viajeros al exterior va de la mano con la evolución de los precios y el poder de compra de los uruguayos una vez que cruzan las fronteras. La capacidad de consumo en los principales destinos turísticos disminuyó 4,5% en el primer trimestre del año, en comparación con igual período de 2014. 

Los datos surgen del Índice de Capacidad de Consumo en el Exterior de El Observador (ICCE-EO), un indicador que sigue la evolución de la cantidad de bienes y servicios a los que un salario medio uruguayo puede acceder en el exterior. Para eso, considera la evolución del salario a nivel local, los precios al consumo en los principales destinos turísticos elegidos por los uruguayos y la variación del tipo de cambio respecto a esos países, al cual accede efectivamente en la ventanilla de un cambio a nivel doméstico. 

El deterioro en el indicador de poder de compra fuera de fronteras se debió a la pérdida de 13,8% en el poder adquisitivo del turista uruguayo en territorio argentino. El declive fue producto de la mayor inflación que tuvo el vecino país respecto a la local y del aumento de la cotización del peso argentino en la plaza uruguaya.

El encarecimiento del mercado turístico argentino tuvo un impacto inmediato en el número de turistas que eligieron ese destino. La baja en el primer trimestre del año fue de 10,1%.

El caso de Brasil fue el opuesto. El gigante norteño registró un incremento de 13,1% en el número de uruguayos que viajaron por motivos turísticos durante el primer trimestre del año, con relación a igual período de 2014. 

La evolución del tipo de cambio y la capacidad de consumo de los uruguayos en ese país estuvo también detrás de esa evolución. El poder de compra en Brasil aumentó 11,2% en el primer trimestre del año respecto a igual período de 2014. Mientras que el real cotizaba en Uruguay a $ 2,6 al cierre del primer trimestre de 2014, 12 meses más tarde se obtenía a $ 2,55. En ese mismo período, los salarios en Uruguay subieron 11,3%.

Asimismo, en un escenario de baja del euro, aumentó la cantidad de viajeros locales que decidieron atravesar el Atlántico. Los viajes a Europa aumentaron 31,4%, mientras que a destinos por fuera de América y el viejo continente se más que duplicaron (168,7%).

En Europa es donde más aumentó la capacidad de consumo de los uruguayos durante los últimos 12 meses relevados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador. La cantidad de bienes y servicios que los uruguayos podían comprar en la zona del euro aumentó 22,3% en comparación con el primer trimestre de 2014.

La baja de tasas decidida por el Banco Central Europeo el año pasado y la fuerte emisión de euros, a través de la compra de bonos, llevó a un debilitamiento de la moneda única. En Uruguay, en marzo de 2014 se adquiría un euro por $ 32,2, mientras que un año después cotizaba a $ 29.

En el terreno del gasto, en los tres primeros meses de este año los uruguayos dejaron en el exterior US$ 292,2 millones (medido en dólares corrientes). Respecto a igual período del año anterior, eso implicó una caída de 24,3%.

Mercado
Los operadores del sector se muestran optimistas de cara al futuro, a pesar de la suba del dólar en la plaza local. “El panorama para adelante no lo vemos para nada malo”, resumió el gerente general de Abtour, Javier Botta, quien indicó que en los primeros meses de 2015 la cantidad de pasajeros se mantuvo en relación a igual período de 2015, aunque “capaz bajó un poco el nivel de facturación”, entre 5% y 6%, añadió.

La devaluación del real no impactó de forma profunda, de acuerdo a Botta, porque a pesar del encarecimiento que había registrado Brasil en los últimos años, el público uruguayo mantuvo su fidelidad. Botta también mencionó que a pesar del alza de la moneda estadounidense, juega a favor la caída en el precio del petróleo –principal insumo de las compañías aéreas–, elemento que permitirá la aparición de diferentes promociones a lo largo del año, pronosticó. 

A estos hechos se suma un factor cultural, de acuerdo al gerente general de Abtour: las ansias del uruguayo por viajar. “Después de la crisis de 2002 hubo un ‘vamos a empezar a gastar plata, a disfrutarla un poco más, antes que ponerla debajo de un colchón o adentro de un banco’. Salen las compañías con una oferta a Miami de US$ 700 y los teléfonos explotan”, ejemplificó. 

Por su parte, el presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes (que nuclea a los responsables del 80% de las operaciones, según la gremial), Jorge Valenti, añadió que la oferta hacia Brasil se va a multiplicar. Además dijo que la caída del euro incentivará que ese destino sume adeptos. 

lunes, 20 de abril de 2015

Astori: Uruguay está "bien parado"

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori culminó ayer su ronda de encuentros en Washington en el marco de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). 
Allí mantuvo contactos con el vicepresidente para América Latina de la calificadora de riesgo Moody’s, Mauro Leos y con el economista jefe del BM para América Latina, Augusto de la Torre. Como en otras reuniones, expuso su visión de la realidad de la economía uruguaya y sobre esos temas también discurrió la entrevista que Astori tuvo con El País.
—En estas reuniones se ha hecho hincapié en la desaceleración de América Latina, en el agotamiento de los espacios fiscales, de un cambio de escenario, ¿cómo está parado Uruguay en esa cancha?
—Uruguay está relativamente bien parado, creo que hizo transformaciones que hoy le permiten ubicarse en este terreno de desaceleración con buenas perspectivas. Ya Uruguay había tenido una experiencia similar y quizás desde cierto punto de vista más fuerte, como fue la de 2008-2009, y sin embargo el país sobrellevó eso. Tuvo un año de menor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y después retomó la senda de la recuperación. Uruguay sabe lo que es enfrentar una situación de este tipo. Hoy estamos mejor que en 2008-2009.
—¿Por qué?
—Por dos razones. En estos seis, siete años el proceso de diversificación y construcción de alternativas de la economía uruguaya avanzó y mucho. Hoy Uruguay tiene más bienes, más servicios, más mercados, más orígenes de inversión. Uno ve la curva de inversión total y se da cuenta que hay una meseta en los últimos meses, como que se detiene el crecimiento. Pero, se detiene a un nivel alto, a un nivel que son 24 puntos del Producto. Eso está muy asociado a la disponibilidad de opciones que tiene Uruguay y que antes no tenía. Lo otro que hizo Uruguay fue avanzar en la construcción de una holgura financiera muy importante, que en parte explica el resultado fiscal. Porque esa holgura financiera salió relativamente cara, pero estoy muy de acuerdo en haber comprado ese seguro.
Ahora, se trata de buscar la manera de trabajar con tranquilidad, serenidad, en la misma línea de seguir estimulando mucho el crecimiento a través de todas las herramientas. Con esta nueva situación cambiaria, que muestra a un dólar apreciándose a un ritmo local un poquito más acelerado en términos generales, siempre con alguna volatilidad, y que también nos permite, primero combatir la inflación con política monetaria contracta que es lo que se va a seguir haciendo y segundo, empezar a reducir el costo fiscal de la holgura financiera, a través de la reducción del déficit parafiscal que es el déficit del Banco Central. O sea, pasar a un nuevo nivel, "más cómodo" para el país de control de la inflación y al mismo tiempo mantener un tipo de cambio que resulte también positivo para el esfuerzo de la producción y la exportación uruguaya.

—¿Y eso es suficiente para achicar el déficit que hoy está en 3,3% del PIB?
—Creo que va a haber que actuar en materia fiscal con mucha prudencia y no solo por la cantidad del gasto, sino con la calidad del mismo. Pero, la situación fiscal tiene dos vertientes: la del gasto y la del ingreso. También va a haber que apuntar a mejorar la situación fiscal por la vía del crecimiento, sin duda. Para eso Uruguay ha construido márgenes de maniobra y por eso la curva de inversiones tiene meseta, pero no cae, y las demostraciones de confianza son impresionantes porque en febrero Uruguay reabre un bono al 2050 por US$ 1.200 millones al 5% de interés, ¿cuántos países en el mundo pueden hacer eso hoy, a tasa fija? Uruguay tiene más del 80% de su deuda contratada a tasa fija, entre el 50% y el 60% de su deuda en moneda nacional y la semana pasada hicimos una emisión a tres años en pesos nominales que superó todas nuestras expectativas. ¿Cómo se explica eso? Con una palabra: confianza, sino no es posible. Hay que traducir esa confianza en una promoción importante del crecimiento y por esa vía también, por la vía de los ingresos públicos, mejorar la situación fiscal. No tenemos números todavía en términos de metas, los vamos a discutir a la brevedad.
—Si tuviera que definir el principal riesgo para la economía uruguaya, ¿sería por el lado del déficit, la inflación o la desaceleración del crecimiento?
—Problemas macroeconómicos, dos fundamentales que están muy asociados entre sí: inflación y resultado fiscal, espacio fiscal. Son quizás las dos preocupaciones más importantes. No defino eso como objetivos en sí mismos, solo que ese equilibrio entre la herramienta fiscal, la monetaria y la herramienta de ingresos, herramientas entre las que tiene que haber consistencia muy sólida, son la base fundamental sobre la cual se proponen todos los cambios que hemos comprometido y que vamos a cumplir, y al mismo tiempo tener una economía que siga mejorando. Los equilibrios macro no son los objetivos de la política económica, pero son insustituibles para que los objetivos de la política económica se puedan cumplir, incluso los que ya se lograron.
—En los dos períodos anteriores hubo dos mega inversiones que ayudaron al crecimiento económico que fueron las plantas de celulosa de Botnia (hoy UPM) y Montes del Plata, para este período no se visualiza esa mega inversión que haga que la economía salte un escalón.
—Quién sabe. Tuvimos la emergencia de posibilidades al respecto, que luego en su grado de concreción disminuyeron, pero no hay que descartarlas para el futuro y menciono tres ejemplos. La explotación de hierro a través del proyecto que todos conocemos (Aratirí) y que aparece ahora detenido con un tema de precios internacionales que obviamente influyó, en segundo lugar el puerto de aguas profundas que hay que ver en qué medida puede ser retomado en el futuro y la tercera planta de celulosa sobre la que hubo incluso alguna conversación preliminar, son ejemplos de esas ideas.

"No está en la agenda" un crédito flexible

El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo que "no está en agenda" pedir al Fondo Monetario Internacional (FMI) un crédito de la nueva línea flexible (con menos condicionalidades) como tienen México y Colombia, de forma de contar con disponibilidades ante un cambio de contexto. Uruguay sí tiene con otros organismos (Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Latinoamericano de Reservas, CAF) créditos de este tipo por unos US$ 2.000 millones. Uruguay, es miembro del FMI y como tal "con el Fondo más bien tenemos un intercambio de ideas, de discusiones de política. Siempre recibís aportes, podemos tener acuerdos, discrepancias, pero la asistencia en la discusión del Fondo siempre es importante", dijo Astori.

"No puede ser que estemos afuera" del TISA, "es algo muy importante"

—Respecto al acuerdo global de liberalización de servicios, TISA, ¿qué se debe hacer?
—Yo respeto mucho la necesidad que plantean algunos compatriotas de conocer mejor. Tienen razón, hay que conocer mejor esto, pero no estoy de acuerdo con que se diga que se empezó en secreto con esto, porque en el gobierno todo el mundo sabía, incluso creo que se hizo una presentación en el Frente Amplio entre 2013 y 2014. Uruguay no puede estar afuera de esto, porque tiene intereses ofensivos muy importantes. El principal mercado de tecnologías de la información de Uruguay, es Estados Unidos, está vendiendo casi el 40% de sus productos allí. Como no vamos a estar en una mesa donde se está hablando de liberalizar ese comercio. Ahora, también tenemos intereses defensivos. Pero, este es un tipo de acuerdo que permite tener los dos tipos de intereses y que los defensivos lleven al país a decir: "No, miren sobre esto yo no quiero hablar o no quiero acordar nada".
—Esos intereses defensivos podrían ser los monopolios de empresas públicas, preferencias en compras públicas.
—Yo estoy dispuesto a escuchar lo que se desee defender, no hay problema, con tal de que se me deje defender lo que deseo ofender que es muy importante para Uruguay, muy importante. Uruguay está exportando US$ 4.000 millones de servicios en total, y los globales son los de mayor crecimiento, entonces no puede ser que estemos afuera de esto. Es mucho dinero y mucho trabajo el que se puede perder.

"Uruguay no requiere un ajuste fiscal"

El director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo en entrevista con El País que Uruguay “no requiere” de medidas de ajuste fiscal “para nada”.
Alejandro Werner, entiende que lo que necesita Uruguay es cumplir las metas fiscales que defina el gobierno, mantener la estabilidad de la deuda y consolidar una inflación más baja. Cree que la región está en “mejor condición” para enfrentar un escenario más adverso, pero que “no hay recetas mágicas” para revertir un proceso lento de desaceleración en algunos trimestres. Marcó como un “riesgo” pensar que “hay una solución de corto plazo” a estos problemas.
América Latina enfrenta una desaceleración económica y riesgos en el plano externo, varios países lo hacen sin espacios fiscales y con inflaciones elevadas como para poder actuar ayudar al crecimiento, ¿qué puede hacer la región?
—Varios países de la región han utilizado ya la herramienta monetaria, han bajado tasas, y en el pasado han utilizado la herramienta fiscal. En este entorno, hay una desaceleración económica que responde más a factores domésticos, pero no es una crisis financiera global, no es un contagio de corto plazo. El entorno de menores precios de las materias primas creemos que va a durar un tiempo largo y en ese sentido, la reacción de la política no debe pensarse como para instrumentarse durante algunos trimestres y luego revertirse. El espacio fiscal en la mayoría de las economías de la región ya se ha utilizado. Algunos países tienen espacio para hacer algo desde lo fiscal, pero no muy grande. El espacio monetario algunas economías lo tienen, otras no, sobre todo si enfrentan una inflación que está fuera del objetivo, etc. Pero claramente muchas de las economías cuentan con el tipo de cambio. El tipo de cambio sí ha estado reaccionando, y en nuestras economías, es un elemento de transmisión de la política monetaria o de las condiciones financieras que en muchas ocasiones, es igual o más importante que la tasa de interés. Ese es el principal instrumento de política macro que puede operar de manera contracíclica. Al final del día, dado que creemos que esta desaceleración también es reflejo de una reducción del crecimiento potencial de mediano plazo, los temas estructurales son muy importantes, Esta no es una recomendación que pueda tener efectos en el corto plazo. Dependiendo del país, la combinación y la intensidad de estas políticas es diferente, pero para la región en su conjunto creemos que tipo de cambio y reformas estructurales tienen que ser la respuesta en una gran proporción.
La mayoría de los países de la región tienen sistemas cambiarios donde la moneda flota, ¿debe el gobierno intervenir intentando impulsar al dólar más hacia arriba?
—No. Básicamente, dados los choques que han afectado las balanzas de pagos y el crecimiento, ya se ha dado un ajuste de mercado. Algunas reducciones de tasas de interés se han visto en Colombia, Chile, México y contribuyeron en su momento a movimientos en el tipo de cambio, pero en la medida que esa vía de política que es la tasa ya no existe, es nada más los movimientos que los mercados estén haciendo cuando ven que se afectan las condiciones del equilibrio externo del país. Esa es la válvula de escape. Muchas certidumbres en las políticas macro, para poder amortiguar en la medida de lo posible cualquier efecto de endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y continuar, porque si bien se ha reducido el espacio fiscal, América Latina en general, está en mejor condición para enfrentar este entorno que hace 15 o 20 años. Los niveles de deuda han bajado, la inflación en algunos casos puede ser moderada pero es más baja que en el pasado, los países han pasado por un período de crecimiento muy importante, los sistemas financieros son sólidos y el sector corporativo está relativamente sano. La región tiene fortalezas para enfrentar este entorno, pero no hay recetas mágicas que puedan revertir un proceso lento de desaceleración en algunos trimestres.
¿Cuáles son los mayores riesgos que puede enfrentar la región, una suba de tasas en Estados Unidos más fuerte de la prevista, una mayor baja en el precio de las materias primas?

—Esos dos son riesgos muy claros y que pueden tener un efecto muy inmediato, sobre todo el primero. En la medida que el proceso de normalización de la política monetaria en Estados Unidos detone algún tipo de evento de gran volatilidad en los mercados financieros, claramente se traduciría en los mercados de la región y tendría impactos financieros. Pero también en el sector real, porque ante una volatilidad elevada los agentes económicos tienden a posponer decisiones de inversión, en el caso de las familias posponer la compra de artículos duraderos. Entonces, la incertidumbre podría afectar por algunos trimestres la actividad económica. En la medida que esta desaceleración continúe, hay un riesgo de implementación de malas políticas, de creer que hay una solución de corto plazo a estos problemas, por el lado de una composición más expansionista de lo que las economías pueden tolerar. Esa combinación puede ser peligrosa y es un proceso de deterioro más permanente y largo que un riesgo que se materializa en un día.
Usted mencionó que Uruguay necesita "redoblar los esfuerzos" para lograr una consolidación fiscal y monetaria, ¿qué implica eso en términos de medidas?
—Muchas veces cuando el FMI dice esas cosas, parece que está recomendando ajustes inmediatos y tijeras y recortes, creo que no es así. En la situación de Uruguay, claramente no requiere de estas medidas para nada. Nada más requiere un planteamiento de mediano plazo, donde las metas fiscales que se han venido planteando en los últimos años se cumplan y donde claramente se vea el compromiso de una tendencia de estabilidad en las razones de deuda y también en la parte inflacionaria. En Uruguay, la inflación ha estado por un tiempo largo arriba de la meta y en ese sentido es importante también consolidar una inflación más baja. Sobre todo en un período en el cual pudiese haber movimientos cambiarios en los próximos tres años, en un entorno donde sus socios comerciales importantes están teniendo una desaceleración económica importante, están teniendo movimientos cambiarios importantes. En ese sentido, el tener un marco macroeconómico que ayude a mantener las tasas de interés de mediano plazo bajas y a limitar los movimientos en sus mercados financieros es muy importante. Dada la salud, el buen estatus crediticio de Uruguay, etc. éstos más bien son temas que se tienen que incorporar en sus metas de mediano plazo y guiar la política fiscal y monetaria, un poco como lo estamos viendo en la región. Nada drástico. Hay un tema muy importante a nivel regional, que es que después de pasar por un período de crecimiento tan elevado, que llevó a un crecimiento de los ingresos públicos muy importante, a nivel del gasto público en toda la región hay espacios para ganancias de eficiencia muy importantes. En un entorno donde los ingresos públicos no van a crecer tanto, las tasas de interés van a subir, el trabajo se va a tener que enfocar más en ganar eficiencia en el gasto y seguir logrando los mismos objetivos sociales, productivos de manera más eficiente.

viernes, 17 de abril de 2015

Mayor alza del dólar en Uruguay permite mejora de competitividad

Analistas esperan estabilización en el corto plazo con una divisa cercana a $ 27,5 a fin de año

A pesar de que el dólar mantiene una marcada tendencia alcista desde hace casi dos años frente al peso uruguayo, la suba del billete verde en el mercado local no tenía comparación con la escalada que tuvo en otras plazas financieras, en particular la de los principales socios comerciales del país. Sin embargo, en los últimos 30 días, esa dinámica cambió. El dólar aceleró su apreciación en Uruguay, mientras que en los destinos relevantes para el país tendió a moderar su alza o incluso a ceder terreno. Eso le permitió a Uruguay recuperar parte del campo perdido en materia de competitividad respecto a mercados relevantes.
En los últimos 30 días, el dólar en Uruguay subió 4,6% a $ 26,79 ayer. Si además se considera la evolución del billete verde en el resto de las economías a las cuales el país exporta o desde los cuales importa bienes y servicios, se obtiene la evolución de la moneda uruguaya en comparación no solo con el dólar, sino con la canasta de monedas verdaderamente importante para el país. Ese es el relevamiento que realiza diariamente el Índice del Peso Uruguayo de El Observador (IPU-EO), que en el último mes tuvo una caída de 6,8%. Eso implica que la moneda uruguaya se deprecia respecto a la canasta de divisas relevantes para el país, y mejora las condiciones para competir en precios con los bienes importados y para acceder a los mercados externos. El indicador de El Observador se encuentra actualmente en su nivel más bajo desde mayo del año pasado.

A pesar de la suba del dólar de 10,1% en lo que va del año y de 13,6% en 2014, la depreciación de la moneda uruguaya respecto al conjunto de las monedas relevantes es un fenómeno de este último mes. Hasta mediados de marzo, el dólar subía 4,8% en Uruguay, pero el peso prácticamente mantenía sin cambios su cotización respecto a las monedas relevantes –el IPU-EO se apreció en ese período apenas 0,1%–. Eso implicaba que la suba del dólar en el país estaba en línea con la apreciación de la moneda estadounidense en las economías relevantes para Uruguay. En 2014 el desfasaje entre la evolución del dólar en Uruguay y en los principales socios comerciales del país fue significativo. La fuerte suba del billete verde no fue suficiente para compensar la variación de las monedas en el universo comercial relevante para Uruguay. A lo largo del año, el IPU-EO se apreció 7,3%, lo que implicó una pérdida de competitividad significativa para el país.

Competitividad e inflación
Hasta ahora, las autoridades del equipo económico han dejado que el tipo de cambio siga al alza, pese al impacto negativo que esto puede provocar sobre la inflación y el objetivo de llevarla la centro del rango meta (5%) en un plazo de 18 meses.  En un contexto de caída de los precios de exportación y dificultades para varios sectores exportadores, la competitividad parece cobrar relevancia para el gobierno. 

De todos modos, es cierto que la baja de los precios de las materias primas y el enlentecimiento de la economía, puede compensar las presiones alcistas sobre el IPC de un tipo de cambio más elevado. En un escenario de enfriamiento de la economía, los analistas esperan que el gobierno incentive a que haya más pesos en el mercado y un dólar más fuerte. 

Consultados sobre la abrupta suba del dólar de las últimas semanas, los analistas coinciden que el Banco Central está permitiendo que haya una mayor liquidez en pesos y ante licitaciones de Letras de Regulación Monetaria en las que se adjudica montos menores a lo propuesto, los pesos que quedan en el mercado se pasan a dólares, presionando el billete verde al alza. 

De todos modos, se puede ver una política monetaria con componentes mixtos, puesto que las tasas de corte son relativamente altas en el entorno de 14% al igual que los montos licitados. La intención del BCU es quitar pesos del mercado, pero la falta de liquidez de la moneda local que había reinado en Uruguay los primeros meses del año se revirtió. Dos referencias que indican eso son el aumento sustancial de los montos propuestos en las licitaciones –se pasó de promedios de $ 2.000 millones a $ 4.000 millones– y que la tasa call pasó de valores superiores a 14% a 5%.
El ejecutivo de la financiera Puente, Guillermo Davies, dijo a El Observador que en la disyuntiva  entre atacar la inflación o defender la competitividad y reactivar de la economía, parece claro que la actitud de estos días responde a la segunda opción. En tanto, el analista financiero Andrés Escardó explicó que el gobierno está dejando que el dólar suba, permitiendo una mayor liquidez en pesos  que luego se transforma en más compras de la divisa estadounidense. A esto se le suma, dijo Escardó, la incertidumbre que produce en los agentes un mercado volátil, que termina traduciéndose en más compras de dólares y por ende más presiones al alza.
Los analistas esperan que episodios como los de las últimas semanas no se repitan en el corto plazo. Prevén que el valor del dólar permanezca en el corto plazo en el nivel de estos días –ayer en el promedio de las operaciones interbancarias la divisa estadounidense se ubicó en $ 26,79, y en la pizarra del BROU cotizó a $ 26,35 a la compra y $ 27,15 a la venta–. De todos modos, señalan que el año no terminará al nivel que señalan los resultados de la encuesta de expectativas del BCU de marzo, cuya mediana es $ 27. Escardó aproximó un dólar a $ 27,4, mientras que Davies dijo que estará por encima de los $ 27. Alejandro Cavallo de Equipos Consultores estimó que el billete verde cerrará el 2015 a  $ 27,5. La baja en los precios de las materias primas y la desaceleración de la economía, insistió Cavallo, dan espacio a que el tipo de cambio esté más alto y pueda llegar a ese nivel a fin de año

jueves, 16 de abril de 2015

Cancela: Mercosur debe firmar acuerdo con la UE

El vicecanciller José Luis Cancela, sostuvo ayer que el Mercosur "debe decididamente agotar esfuerzos" para "avanzar" en las negociaciones para la firma de un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE).
El diplomático destacó que si bien Uruguay tiene "un compromiso" con la integración regional y dejar el Mercosur "no es una opción" para el país , el bloque "no ha dado los frutos esperados". Por eso, según dijo se necesita "un sinceramiento" que discuta su funcionamiento, además de una estrategia de inserción internacional.
"Muchos elementos como la libre circulación de bienes, servicios y personas no están funcionando. Tenemos una distorsión en cuanto a la propia concepción del tratado. Discutamos cómo podemos devolverle al Mercosur sus objetivos", dijo.
"El tema es cómo manejamos la ecuación regional de la manera que sea más provechosa, más productiva para el Uruguay. Lo que no podemos hacer es observar, estar pasivos", afirmó Cancela en la conferencia "Los desafíos del agro uruguayo en el mundo que se viene", durante la apertura de la Expo Melilla.
Cancela planteó que el Mercosur tiene algunos acuerdos extra-regionales, pero está ausente de otros donde participen las mayores economías del mundo. "Pensamos que el bloque debería abocarse a una estrategia de mayor participación en este juego de acuerdos entre bloques, entre países. Pensamos que el Mercosur debe decididamente agotar esfuerzos para avanzar en las negociaciones con la Unión Europea y buscar la forma de insertarse", indicó.
En este sentido, el jerarca puntualizó que si bien todos los socios "no tienen las mismas prioridades" y se deben respetar las realidades de cada uno de los países, se debe permitir a cada uno buscar sus propias oportunidades. "Seamos abiertos para habilitar aquellas herramientas que permitan el desarrollo de los socios. Del desarrollo de cada uno de los socios depende el éxito futuro del propio Mercosur. (...) Hoy en día el no participar, el quedarse quieto, el no hacer nada es ir para atrás, tiene un costo", afirmó Cancela.
"Cualquier ventaja comercial que en materia arancelaria obtiene un competidor nuestro implica una erosión de las preferencias arancelarias y pueden llegar en caso extremo a sacarnos de un mercado", añadió.

Las complicaciones para el cierre de un Tratado de Libre Comercio son de negociación con la UE, pero también internas del Mercosur. El gobierno de Cristina Fernández ha sido uno de los que menos disposición mostró en los últimos tiempos para acercarse a la UE y han sido Brasil, Uruguay y Paraguay los que mayor interés demostraron en el acuerdo comercial. Hay empresarios europeos que sostienen que Uruguay debería avanzar en solitario —si la negociación sigue dilatándose— y firmar un acuerdo directo con la UE. En el gobierno la idea que se maneja es continuar como bloque, pero si la negociación se tranca o demora, se inclinaría por el camino del "mano a mano" con la UE.
Por otra parte, Cancela dijo que "no estar" en el Acuerdo en Comercio de Servicios TISA es "un lujo" que Uruguay "no puede darse". Tenemos que estar, tenemos que negociar", afirmó.

Uruguay y "el tren" de un TLC con Estados Unidos.

"¿Cree usted que el tren del TLC con Estados Unidos pasó para no volver?" fue una de las preguntas realizadas al vicecanciller Cancela por parte del público.
"En materia de relacione internacionales no se trata de lo que nosotros queremos o de lo que nosotros desearíamos, sino de lo que es posible. Hoy lo que nosotros vemos cuando miramos la realidad internacional es que los Estados Unidos no están propiciando acuerdos de libre comercio con países en particular. Esto no está hoy sobre la mesa. No se trata de voluntad o de deseos, sino de qué es lo que está disponible en el menú", respondió el diplomático. Por otra parte, Cancela informó que Tabaré Vázquez y su par peruano Ollanta Humala se comprometieron en la reciente cumbre de Panamá a buscar una solución arancelaria para que las exportaciones de arroz uruguayo puedan retomar el ingreso normal a ese mercado.

FMI y BM dicen que América Latina "agotó" espacio fiscal

El espacio fiscal en América Latina se agotó cuando la desaceleración económica es de carácter "permanente" y se necesitaría contar con márgenes de maniobra, a lo que se suman riesgos por el lado de la deuda acumulada en dólares de varios países y empresas.
Esa visión fue compartida ayer en diversas presentaciones de jerarcas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en las denominadas Reuniones de Primavera que realizan ambos organismos en Washington. Para Uruguay, la situación es similar aunque sin las urgencias que tienen otros países.
De hecho, el economista jefe para América Latina y el Caribe del BM, Augusto de la Torre dijo a El País que en la economía uruguaya no son necesarios "grandes reajustes" en ese plano.
De la Torre hizo una presentación del reciente informe del organismo: "América Latina recorre un estrecho camino al crecimiento: La desaceleración y sus retos macroeconómicos". Describió a este enlentecimiento como "agudo" e "inesperado" y "más pronunciado que en otras regiones de mediano ingreso".
Según el economista, "el fin del gran ciclo de China" y de las "materias primas" está detrás de esto, pero el shock sobre la región se amplificó debido a que "la inversión reaccionó (disminuyendo) muy fuertemente".
Además, por creer que este era un fenómeno transitorio, los países de la región "incrementaron el gasto, a pesar de que los ingresos estaban cayendo", pero el desacelere "es permanente y se nos agotó el espacio fiscal", afirmó De la Torre.
En la presentación del Reporte Global de Estabilidad Financiera y del Monitor Fiscal del FMI, se mencionaron estos aspectos. Sobre los mercados emergentes (dentro de los que el Fondo incluye a Uruguay) se enfatizó que la "volatilidad financiera y menores precios de exportación tensionan los amortiguadores fiscales que ya eran delgados" y a que el endeudamiento "está bien por encima de los niveles pre-crisis y eso va a apretar el espacio de política fiscal en el futuro".
Respecto a la situación financiera, el Fondo ve un "incremento del riesgo" en América Latina por el lado de la deuda en dólares que tomaron varias compañías de la región (ver aparte).

¿Qué hacer?

En el FMI predomina la visión de fortalecer los marcos fiscales en América Latina, mediante reglas que permitan ahorrar en los tiempos de bonanza y así enfrentar "las subas y bajas que inevitablemente vienen por ser un productor de recursos", dijo el director del Departamento de Asuntos Fiscales del organismo, Vitor Gaspar.
Asimismo, el jerarca destacó que la caída de precios del petróleo, representa una "oportunidad de oro" para reducir o eliminar subsidios energéticos y elevar los impuestos a los energéticos.
Para el economista jefe del Banco Mundial son necesarias "reglas fiscales a la Chile", es decir generar con los ingresos transitorios "fondos de estabilización o incluir estabilizadores (del gasto) automáticos".
Para Uruguay, sin embargo, las prioridades deberían ser otras. En diálogo con El País, De la Torre dijo que "no" ve a "Uruguay como país donde los problemas macroeconómicos dominan. Creo que el manejo macroeconómico ha sido normalmente bastante sano. El patrón de crecimiento fiscal ha sido manejado en una sociedad en donde hay muchas demandas sobre el gobierno, pero también la sociedad está dispuesta a contribuir con el gobierno. Entonces, Uruguay es un país donde como porcentaje del PIB gasta más, pero también como porcentaje del PIB recauda más".
El funcionario del BM agregó: "por decirlo de alguna manera, el pacto social en Uruguay espera que el gobierno dé muchos servicios públicos: para la vejez, para la educación, para la salud, pero la población al mismo tiempo está dispuesto a pagar por ellos" (vía impuestos).
"No veo (necesidad de) grandes reajustes macroeconómicos" en el país, dijo De la Torre y añadió que "hay un elemento que sí es limitante en Uruguay, que es que como Perú, tiene un grado de dolarización relativamente alto. Entonces no es un país que puede darse el lujo de grandes fluctuaciones de la moneda. Tiene flexibilidad cambiaria, pero más acotada que la que tienen Colombia, México o Brasil".
A su juicio, "el gran dilema de Uruguay gira en cómo sostener el tipo de crecimiento que ha venido experimentado en estos años, que se despertó cuando Uruguay encontró nuevos mercados, especialmente China, lo que generó una gran modernización del sector agrícola, donde se elevó la productividad de manera muy alta".
Y dijo que "hay una serie de temas que se discuten en Uruguay que deberían estudiarse un poquito más a la luz de esta gran visión".
Ejemplificó que "la educación, que es el tema central de debate en Uruguay, que pese a su gran avance en ingreso per cápita tiene una tasa de abandono del colegio secundario muy alta y la reforma educativa que se discute está asociada a esta fenomenología de problemas en educación secundaria que luego limitan la educación terciaria".

Prepararse para la suba de las tasas en EE.UU.


El director del Departamento Monetario y de Mercados de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI), José Viñals dijo ayer en conferencia de prensa que los países emergentes "tienen deberes para hacer" en "prepararse" para una suba de tasa de interés en Estados Unidos "no tan suave como pensamos en nuestro escenario base". La Reserva Federal de Estados Unidos mantiene desde hace seis años las tasas en niveles históricamente bajos (0%-0,25%) y ha señalado que las subirá, aunque aún no anunció cuándo ni cómo. Por eso Viñals afirmó al presentar el Reporte Global de Estabilidad Financiera del Fondo ayer en Washington- que es clave que los países se preparen como si la suba fuera fuerte de entrada, mediante el fortalecimiento de los fundamentos macro-financieros y contar con espacio de maniobra para políticas contra-cíclicas. De esta forma, si la suba finalmente es "suave" podrá ser "manejada más fácilmente" por los países emergentes, añadió el jerarca del organismo internacional.

La deuda en dólares, un riesgo latente.


El subjefe de División del Departamento Monetario y de Mercados de Capitales del FMI, Chris Walker dijo ayer en la conferencia de presentación del informe de Estabilidad Financiera que "la exposición a la deuda en dólares es sustancial" en América Latina. En eso ve un "incremento en los riesgos" ya que en un "número de países, las corporaciones han aumentado el monto de los préstamos en dólares en los últimos años con intereses más bajos". Particularmente, el reporte menciona a Brasil como uno de los países con "altos porcentajes de deuda corporativa en riesgo". Dado que en Uruguay operan varias empresas brasileñas de gran porte, El País consultó a Walker al respecto. El funcionario dijo que "los riesgos son en empresas específicas que sufren la caída en el precio de los commodities, así como alta exposición al dólar. Eso se ha trasladado al costo de la deuda corporativa. Más allá de eso, creo que el mercado está respondiendo como debe en esos casos, no creo que haya que preocuparse más que eso".
Walker señaló además a El País que "en los casos de alta deuda corporativa en dólares, las autoridades" uruguayas "deberían estar preocupadas sobre la exposición externa, monitoreando (la situación) y en caso de ser necesarias, las medidas marcoprudenciales son importantes". Para eso es clave que las pruebas de tensión que se realizan sobre los bancos incorporen qué tan expuestos están a las empresas que están endeudadas en dólares, explicó.
Por otro lado, Walker añadió que "tomar medidas (específicas) sobre la exposición al dólar (de las empresas) es difícil". Por eso es importante contar con "fuertes marcos macroeconómicos" y "tipos de cambio flexibles".